Marcos Luengo tiene mucho que decir

En su segunda colección que ha presentado en la pasarela madrileña, ha dejado constancia de un trabajo bien hecho, artesano, elegante, sencillo y con una originalidad que marca diferencias

Aunque para muchos de los que aquí nos congregamos en este pabellón de Ifema, el día «grande» es el de mañana, donde pesos pesados como Duyos, Alvarno, Jorge Vázquez, The 2ND Skin… miden sus fuerzas para obtener el premio L’Oreal a la mejor colección, lo cierto es que el día de hoy concentra a unos diseñadores que tienen mucho que decir. Es el caso del asturiano Marcos Luengo.

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Aunque acaba de aterrizar en la pasarela madrileña –está será la segunda colección que presente en la MBFWM-, su bagaje en desfiles empezó hace seis ediciones en la Madrid Fashion Show, donde muchos le descubrimos y empezamos a admirarle.

Su sencillez y su buen gusto dibujaron la colección de principio a fin. Si su debut en la pasarela MBFWM fue brillante, la segunda puesta en escena no le va a la zaga. Va a poner de moda que ahora las mujeres necesitemos un psicólogo para vestirnos. Pero no a cualquier psicólogo, sino a él, que nos entiende como pocos.

Siempre confiesa que no se inspira en ninguna historia increíble de paseos por La Habana o Honolulu para inspirarse, a él le inspiran las telas. «Ellas marcan el camino de mi colección», confiesa. Y los lienzos donde pinta esas magníficas siluetas son linos, otomanes envejecidos y antes, para el día. Y las muselinas y organzas determinan los cortes de fiesta y noche. Adornos, los bordados artesanales, su pasión. Y sus bolsos, siempre presentes pues son su origen en el mundo de la moda, bolsos con un toque especial por sus bordados.

A destacar en la colección, unos estampados muy primaverales, que se los ha hecho María Abascal, una pintora que «vino al taller a hacerse el vestido de novia y me contó lo que hacía. Lo pintó en acualera y luego lo he estampado en mis telas», nos cuenta. Pero en sus propuestas hay algo muy original y de lo que se siente orgulloso: las prendas combinadas de ante y otomán, desmontables con cremalleras. Tanto en pantalón como en falda. «Algo que se va a ver en la calle, seguro», nos comenta el diseñador antes del desfile. Y se verá, especialmente porque ahora inaugura tienda en Jorge Juan, frente a su atelier.

Una novia suntuosa y elegante cerró un desfile cuidado hasta el mínimo detalle, donde los bordados y las prendas más representativas de la firma estuvieron presentes, pero vestidos, chaquetas y especialmente los pantalones baggy marcaron la diferencia.

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