“No cuento que he tenido hepatitis A por miedo al qué dirán”

Hace unos 15 años, en España la incidencia de la hepatitis A era casi nula, la mayoría de los casos estaban importados por el turismo. Sin embargo, desde entonces, su presencia ha aumentado, sobre todo a partir del año pasado. Esta enfermedad vírica, que se transmite por vía oral y fecal y es uno de las menos graves de los tipos de hepatitis que existen.

En Europa y en el resto de países desarrollados, a medida que mejoraron las condiciones higiénicas, la calidad del agua y el cuidado de los alimentos, fue reduciéndose hasta casi desaparecer. No obstante, según informa el Ministerio de Sanidad, desde mediados de 2016 se ha producido un fuerte aumento en todo el país, con un repunte más elevado en la Comunidad de Madrid desde el mes de diciembre, donde a día de hoy no hay vacunas.

La vacunación es, sin duda, el método más eficaz para evitar los contagios, pero en estos momentos hay una carencia mundial

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha contabilizado en lo que va de año un total de 5.983 casos en la Unión Europea, de los que casi la mitad (2.639) se han detectado en España, el país con más casos notificados hasta el momento: en lo que va de año son más de 8 veces los del mismo periodo de 2016.

Foto: iStock. Foto: iStock.

Iván es gallego, tiene 33 años y es dependiente de una tienda de ropa en Madrid. Ha padecido esta enfermedad aunque solo ha tenido una baja de tres días. No está muy seguro de cómo se contagió, pero sí (porque los periodos coinciden) de que fue en Canarias durante unas vacaciones: “Solo mantuve una relación sexual y fue con precaución“. La incubación del virus es de 14 a 28 días y, aunque no siempre aparecen, sus síntomas “tienen carácter moderado o grave y comprenden fiebre, malestar, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina e ictericia (tonalidad amarillenta de la piel y la esclerótica ocular)”, según la Organización Mundial e la Salud (OMS).

“En los países desarrollados con buen nivel de saneamiento e higiene las tasas de infección son bajas”, pero a veces puede reaparecer en “grupos de alto riesgo, como los consumidores de drogas inyectables, los hombres con relaciones homosexuales y las personas que viajan a zonas de alta endemicidad”, añade la OMS.

Casi la mitad de los casos de hepatitis A en Europa han sido contabilizados en España, un total de 2.639

“En Galicia me recomendaron que me vacunase y como soy desplazado de comunidad en cuanto a trámites médicos porque no estoy empadronado, pues pedí cita para ponérmela, el problema es que cuando me tocaba, ya la había contraído. Cuando se lo conté a mi entorno familiar nadie se sorprendió. Todo fue muy normal. Es una enfermedad como cualquier otra, pero creo que a veces la gente tiene demasiado miedo“, asegura a El Confidencial.

Cómo se trasmite

La principal vía de transmisión es el contacto sexual. Pero existen otras formas de contagio, sobre todo entre personas que comparten cubiertos, baños y enseres personales. Se transmite cuando una persona no infectada (y no vacunada) come o bebe algo contaminado por heces de una persona que está padeciendo dicha enfermedad. En general, la prevalencia de contagios entre hombres es abrumadora (son nueve de cada 10) y, entre aquellos en los que los especialistas han conseguido determinar un factor de riesgo (no siempre se puede), el 62% se trató de hombres que habían mantenido sexo con hombres.

“No cuento que he tenido hepatitis A por miedo al qué dirán. La mayoría piensa que al ser homosexual me habré contagiado por vía sexual y no es así. Bebí de la misma lata de cerveza en la fiesta de unos amigos y uno de ellos resultó que estaba contagiado. Otras tres personas también desarrollaron el virus”, asegura Rafa, toledano afincado en Madrid a este periódico.

Los síntomas eran los comunes, tuve fiebre, me encontraba cansado, la orina era muy oscura… En un principio me dijeron que podía ser amigdalitis vírica pero con el color de la micción no hubo dudas”, explica.

Escasez de vacunas

La infección en niños muy pequeños normalmente es leve o asintomática mientras que en adultos puede ser grave. No hay ningún tratamiento específico. Los síntomas pueden remitir lentamente, a lo largo de varias semanas o meses. Lo más importante consiste en evitar medicamentos innecesarios. “En mi caso estuve doce días de baja. Lo más importante es no hacer muchos esfuerzos y estar en reposo, pero en general ha sido muy llevadero. Por supuesto que nada de alcohol durante unos meses y llevar una dieta sana”, comenta Rafa.

No hay ningún tratamiento específico. La infección en niños muy pequeños normalmente es leve mientras que en adultos puede ser grave

La vacunación es, sin duda, el método más eficaz para evitar los contagios. Pero en estos momentos hay una carencia mundial de la que sirve para inmunizar contra la hepatitis A. Desde Sanidad insisten en que es una situación “puntual” que se enmarca en un “contexto internacional”, ya que las vacunas están producidas por pocos laboratorios y suele haber picos en la distribución. Hay “un número de dosis muy limitado sin fecha conocida de resolución“. Las dosis disponibles se van a distribuir desde el Centro Regional de Vacunación para priorizar los casos.

Al cabo de un mes de haber recibido una sola dosis de la vacuna, casi el 100% de las personas habrá desarrollado niveles protectores de anticuerpos. Incluso después de la exposición al virus, una dosis de la vacuna dentro de las dos semanas posteriores al contacto con la enfermedad tiene efectos protectores.

Cristina Cifuentes vacunándose de la gripe. (EFE)Cristina Cifuentes vacunándose de la gripe. (EFE)

Además, es recomendable para viajar al extranjero, sobre todo se aconseja a personas que viajen a África, Sudamérica y Asia. Aún así, la Comunidad de Madrid no sabe cuando podrá tener esta vacuna. Miguel, periodista, viajará a Etiopía este mes de septiembre y ha querido ponérsela (porque es recomendable hacerlo), pero no podrá hacerlo porque no las tienen disponibles. “Cuando fui allí, la recepcionista se echó a reír diciendo: ‘También la estoy esperando yo”.

Desde el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud admiten que en la actualidad existe un problema de suministro a nivel mundial que afecta fundamentalmente a la vacuna de adultos y que está relacionado con problemas de producción de las compañías farmacéuticas. “Se está trabajando para tener un mayor número de dosis en España con la finalidad de, además de disponer de vacunas para los grupos prioritarios, establecer el control del brote en HSH mediante la vacunación”, concluyen.

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