Viajando por las nubes

Los Ailanto combinaron flora y fauna en curiosos collages, mientras que un renovado Roberto Torretta abandonaba su zona de confort

Cuando los hermanos Ailanto, Aitor e Iñaki, deciden darse un paseo por las nubes, nadie les gana. Estos dos bilbaínos de pro han conquistado la moda con su dulzura de corte británico, su flora y su fauna, las formas geométricas y unas curiosas combinaciones de colores. Al fin y al cabo, Bilbao se encuentra a menos de mil kilómetros de las costas del sur del Reino Unido, allí donde la Reina Victoria tomaba sus baños rodeada de su extensa prole.

La inspiración pictórica de las telas, con un collage de texturas escaneadas, combinaba quince tejidos distintos, con dibujos unidos por ordenador, acabados en satén, plumetti, tul, lentejuelas y encajes en una verdadera explosión visual de texturas distintas. La obra de Jessie Arms Botke, pintora impresionista norteamericana, se encontraba en el punto de origen del desfile.

Esta tendencia decorativa tan actual de recurrir a los pájaros y las plantas, está de vuelta con las chinoiseries y los papeles pintados británicos. Los Ailanto la ha plasmado a la perfección en batines, vestidos y túnicas de gran caída, que recordaban las piezas sencillas y rectas creadas por el innovador Paul Poiret a principios del siglo XX, cuando el francés liberó a la mujer de cancanes y polisones.

Los originalísimos tocados corrieron a cargo de Luis Benítez, mientras que Mariana Barturen fue la artífice de accesorios clave como los abanicos y los collares, ambos de un lánguido aire retro. Los bolsos eran de Acosta. Todas estas colaboraciones han convertido al desfile en un perfecto maridaje de especialistas de varias disciplinas, una clave de éxito que debería retomarse con más frecuencia en el mundo de la moda española.

Roberto Torretta estuvo brillante en su desfile, saliendo de su zona de confort. Sin abandonar la elegancia sobria que le caracteriza -los vestidos de inspiración griega o las prendas monocolor-, Torretta se lanzó en brazos de la novedad, él que tan cauto ha sido siempre. Ha introducido en la colección de Primavera- Verano 2018 curiosos bloomers -shorts de corte algo aniñado- combinados con tops plateados y sandalias de tacón y tiras; se ha lanzado con una preciosa colección de accesorios de viaje y bolsos de corte austero pero exagerado, como los bolsones de viaje de cuero en negro y natural; ha combinado mini vestidos cruzados en devoré blanco con botines de cuero negro y se ha atrevido a conjuntar maxi pantalones de corte masculinos con tops drapeados de corte asimétrico en colores contrastados.

La serie de fabulosos vestidos largos presentaba tonos plata, negro y blanco, con cortes audaces y escotes innovadores, mientras que, como de costumbre, Torretta deleitaba a sus incondicionales con impecables vestidos y pantalones de cuero, una de sus eternas grandes bazas.

Moda